Durante el partido las jugadoras llevaban escrito en sus brazos un «no a la guerra» como repulsa a la situación bélica que se vive actualmente en Ucrania

Noticia: Zamora news

Foto: Zamora News

El Recoletas Zamora iniciaba un primer cuarto calentando motores y mostrando una buena versión ante la Joventut Badalona consiguiendo finalizar los primeros minutos con ventaja en el marcador ganando 17 a 11. Las zamoranas llegaban enchufadas al encuentro y con un buen sabor de boca tras ganar tres partidos seguidos.

Sin embargo, el segundo tiempo vio muchos fallos de ambos clubs en los que nada salía. Las zamoranas se mantuvieron por encima del marcador, pero las de Jacinto Carvajal lo han tenido muy difícil para placar a la dominicana, Dominique Toussaint que logró 39 puntos durante todo el partido. Las zamoranas se mantuvieron líderes con un 35 a 27.

Pero la cosa comenzó a complicarse y las de Carvajal fueron cayendo. Las zamoranas bajaron la intensidad y se dejaron empatar hasta que las catalanas se adelantaron en el marcador por un punto (50-51).

Con un partido reñido y los nervios a flor de piel, el Zamora fue perdiendo el cuarto tiempo. En los últimos segundos lanzó un último aliento y empató el marcador a 62 puntos, llevando el encuentro a la prórroga. Un partido reñido entre los dos clubes que hizo que los espectadores se mordieran las uñas hasta el último segundo.

En los últimos veinticinco segundos de la primera prórroga, Tussaint adelantó al Badalona en el marcador poniendo al Recoletas contra las cuerdas. Isa Latorre desatascó el marcador consiguiendo otro empate que dio lugar a una segunda prórroga.

Durante los próximos cinco minutos, a Marta Montolier no le templó la mano para adelantar a las naranjas en el marcador, sin embargo, la segunda prórroga estuvo muy reñida con ambos clubes luchando por la victoria. Santana adelantó el marcador y Tussaint intentó que las catalanas recortaran distancia. A un segundo, Hurtado logró rascar dos puntos para la Joventut, pero la victoria se les escapó de las manos. Tras dos emocionantes prórrogas y «por los pelos», las zamoranas ganaron el encuentro 84 a 80.

Durante el partido las jugadoras llevaban escrito en sus brazos un «no a la guerra» como repulsa a la situación bélica que se vive actualmente en Ucrania.